¡Se dice Porsche y no Porsch!

Es curioso que cuando se trata del nombre de origen inglés de un famoso o una famosa, nos importe bastante poco la pronunciación. Así por ejemplo cuando hablamos de  Halle Berry, no tenemos ningún reparo en ponerle la “e” al final del nombre de pila, cuando deberíamos decir más bien “Halli”, teniendo en cuenta que la “i” casi no se pronuncia. Igual nos pasa con el actor Johnny Depp. Nos hemos acostumbrado a decir “Dip” cuando la pronunciación de su apellido en realidad debería ser “Dep”. ¡Tal cual! Si fuese “Dip” se tendría que escribir “Deep” (=profundo) como por ejemplo “Deep Purple “.

Pero bueno, no escribo este post para discutir la pronunciación de famosos y entiendo que el inglés a veces es complicado. Que se lo digan a nuestro actual Presidente del Gobierno… Lo que me cuesta entender es que se nos haya metido en la cabeza, que tengamos que decir “Porsch ” en vez de “Porsche “, cuando hablamos del deportivo alemán.

Todo el mundo sabrá que el nombre de la marca se lo dio su creador, Ferdinand Porsche. Este genio nació en el año 1875 en una pequeña localidad de Bohemia, una región que en aquel entonces pertenecía al Imperio Austro-Húngaro. Esa región pertenece hoy a la República Checa. De dónde procede el apellido “Porsche ” no os lo puedo decir. Supongo que tendrá alguna relación con aquella región. La esposa de Ferdinand Porsche procedía de un pueblo que se llamaba Purschau – también de Bohemia. Es curioso el parecido de los nombre “Porsche ” y “Purschau “.

Sea de donde sea el apellido, lo cierto es que su pronunciación es “Porsche “, terminado en “E”. Sí que es verdad que en la lengua anglosajona y sobre todo en Estados Unidos, País al que el fabricante exporta una considerable cantidad de sus bólidos, la pronunciación es “Porsch “. Me imagino que esto se debe a que en algunas palabras terminadas en “e” como horse (=caballo) o force (= poder, fuerza) se elimina esta última vocal.

Pero nosotros no estamos en Estados Unidos y considero que deberíamos rendir a Ferdinand Porsche el honor que se merece, por sus maravillosas y geniales construcciones que nos ha dejado en herencia. Este señor no tiene culpa ninguna de que en nuestra lengua tengamos otra palabra para referirnos a un espacio cubierto adosado a la fachada de un edificio.

Así que por favor, la próxima vez que habléis de él o de alguno de sus coches, decid PORSCHE. ¡Gracias!

Moraleja de hoy:

  1. Es más fácil decir “Porsche” que “Porsch”.
  2. No es lo mismo tener un Porsche en el garaje, que usar el porche como garaje.
  3. Ferdinand Porsche no nació alemán (se hizo alemán porque Adolf Hitler le incitó a ello).
  4. Digamos Halle Berry o Halli Berry, sigue siendo una de las actrices más sexy de la escena de Hollywood.
  5. Aunque sepamos pronunciar bien el nombre “Porsche”, para muchos de nosotros seguirá siendo un sueño inalcanzable poseer uno de ellos.
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